Hola a todos, soy You Dou.
Faltan aproximadamente 60 días hábiles para las elecciones de mitad de periodo en Estados Unidos, el 3 de noviembre.
Lo que realmente se negocia en el mercado próximamente no es sólo el resultado entre rojos y azules, sino cómo se valora la incertidumbre sobre el resultado y cómo se libera antes y después de la votación.
Citi, en su informe "Quantitative Global Macro Strategy: How to Trade US Midterm Elections", coloca todas las elecciones de mitad de periodo desde 1960 en una línea temporal común para observar acciones, tasas, crédito, divisas, oro, factores cuantitativos y rotación sectorial.
Si resumimos todo el informe en una frase: alrededor de 50 días hábiles antes de las elecciones, la prima de riesgo suele comenzar a subir; un "gobierno dividido" es el escenario base actual, los bonos podrían ser los principales beneficiados; tras las elecciones, la volatilidad disminuye, pero los cambios de estilo dentro de las acciones son mucho máscomplejos que una simple caída seguida de una subida.
1. El mercado no opera el día de la votación, sino la cuenta regresiva de la incertidumbre
Un error común al interpretar este informe es igualar "el desempeño débil en años de elecciones de medio término" con "irse corto desde ahora". Lo que Citi realmente ofrece es un reloj de eventos: el mercado descuenta anticipadamente la incertidumbre y comienza a liberarla antes de que se anuncien los resultados.
En el ciclo presidencial de cuatro años, el rendimiento excesivo del efectivo del SPX en años de elecciones de medio término es solo 0,38%, por debajo del año electoral, el año posterior a las elecciones y el año posterior al de medio término. La diferencia es aún más clara cuando se ajusta por riesgo. Fenómenos similares se observan en el dólar, tasas de EE. UU. y activos de crédito grado de inversión y alto rendimiento. Dicho de otra forma, un año de elecciones de medio término no implica la caída sincronizada de todos los activos de riesgo, pero la compensación histórica suele ser menor por el mismo riesgo asumido.
El análisis de eventos de Citi muestra que el SPX suele retroceder desde unos 55 días hábiles antes de las elecciones. Si el partido en el poder mantiene el control total ("trifecta"), la caída mediana previa a las elecciones puede acercarse al 10%; sin embargo, los mercados de predicción actuales ven más probable que la Cámara de Representantes se torne azul, por lo tanto, este escenario pesimista no es el principal.
2. Por qué "gobierno dividido" es el escenario base para Citi
Hasta el corte del informe, los mercados de predicción dan un 86% de probabilidad a que los Demócratas controlen la Cámara de Representantes y un 55% de que los Republicanos controlen el Senado. Combinando ambos, lo más probable es "Cámara azul, Senado rojo", es decir, los Republicanos pierden el control total de la Presidencia y ambas cámaras.
La historia también respalda esto. Desde 1960, ha habido 8 elecciones de medio término en las que se entraba con control unificado; solo 3 mantuvieron la trifecta, 5 resultaron en un gobierno dividido, y las últimas 5 se dieron en años recientes.
La relevancia para el mercado no es sólo la menor eficiencia legislativa. Un gobierno dividido dificulta la aprobación de grandes estímulos fiscales y leyes importantes, reduciendo las expectativas de expansión fiscal. Para los bonos, esto suele traducirse en menores rendimientos y alzas de precios. Especialmente en casos de "pérdida de la trifecta", los bonos a 10 años suelen subir de forma más sostenida tras las elecciones.
3. Dividir los próximos meses en cuatro ventanas de negociación
En vez de centrarse sólo en el 3 de noviembre, es mejor dividir el mercado en cuatro fases hasta fin de año. Primera etapa, de T-60 a T-30: la prima por incertidumbre sube, las acciones tienden a retroceder y la volatilidad implícita aumenta gradualmente. Segunda fase, de T-30 hasta el día de la votación: con el riesgo del evento totalmente valorado, las acciones pueden rebotar anticipadamente y la volatilidad suele alcanzar su pico cerca de un mes antes de la elección.
Tercera fase, del día de las elecciones a T+50: si se confirma un gobierno dividido, el argumento de restricción fiscal en bonos del Tesoro será el más evidente; a su vez, los factores defensivos que dominaron antes de las elecciones pueden perder ventaja. Cuarta fase, de T+50 a T+100: los factores de crecimiento, el euro, y sectores cíclicos como tecnología e industria tienden a iniciar una recuperación.
Es importante señalar que estos puntos de tiempo son rutas medianas históricas, no un calendario exacto. La ejecución real requiere confirmar con precios, volatilidad, tasas e internamente la amplitud del mercado.
4. Los bonos son la señal más clara, pero no están libres de riesgo
En el marco cross-asset de Citi, la lógica de los bonos es directa: un gobierno dividido limita la expansión fiscal, bajando la prima por plazo. Los rendimientos a 2, 10 y 30 años suelen ser más bajos tras la "pérdida de la trifecta", y las subidas de los 10 y 30 años después de la elección son más duraderas.
Sin embargo, el ritmo de la curva no es igual. El diferencial 2s10s suele aplanarse antes de las elecciones y mantiene ese sesgo hasta unos 50 días después, luego se empina. El 5s30s tiende a empinarse antes y aplanarse tras la votación. Decir sólo "irse largo en bonos" omite la elección del plazo, que es clave.
Más importante aún, en 2026 hay tres variables que pueden invalidar la historia: un déficit fiscal persistentemente alto, la negociación del techo de deuda del próximo año y la incertidumbre de política bajo un nuevo presidente de la Fed. Si tras confirmarse un gobierno dividido los rendimientos largos siguen subiendo, significa que el mercado opera por mayores primas de riesgo fiscal e inflacionario, no sólo por límites legislativos.
5. Las divisas son un mapa de valor relativo
El índice dólar suele ser débil en años de elecciones de medio término, pero hay grandes diferencias entre pares. Citi destaca la atención en los dos países vecinos de EE. UU.: USDCAD tiende a fortalecerse desde 50 días antes, alcanzando su pico alrededor de 40 días después; cuando se pierde la trifecta, la debilidad del CAD suele ser un punto porcentual mayor que en una elección típica de mitad de período.
El peso mexicano se comporta al revés. El camino mediano del USDMXN cae cuando se pierde la trifecta, señalando que el MXN supera claramente al dólar. El EURUSD oscila antes y después de la elección, pero un repunte claro normalmente ocurre sólo hacia el día 75 posterior. El USDJPY tiende a fortalecerse antes y después, implicando una debilidad relativa del yen.
El oro no distingue mucho entre resultados: oscila antes de la elección y luego tiene un desempeño normal o apenas mejor. Es decir, el oro responde más a tasas reales, el dólar y riesgos macro, no sólo a la política electoral de medio término.
6. Las acciones no son simplemente "caer y luego subir", sino una rotación de factores
Lo más contraintuitivo en las acciones es que los factores defensivos no funcionan todo el tiempo. La calidad (Quality) suele comportarse bien antes de la elección, pero revierte rápido en los 50 días siguientes; Low Risk puede también quedarse atrás en la recuperación, por su baja o negativa Beta de mercado.
Value y Growth pueden debilitarse justo después de la votación, pero Growth normalmente se recupera entre T+50 y T+75. Momentum y Large Caps tampoco protegen de forma estable. La muestra de Citi recuerda: la liberación del riesgo tras la elección no beneficia a todos los estilos.
Sectorialmente está más claro. En la historia, la tecnología es la ganadora relativa más evidente tras la elección, seguida de industria; sectores defensivos como salud, consumo básico y utilities suelen rezagarse. Energía no tiene dirección clara. Lo relevante tras la elección es si el capital rota de lo defensivo a sectores cíclicos y de crecimiento con apoyo en utilidades.
7. Tres riesgos pueden cambiar el guion histórico. Riesgo 1: Menos casos de los que los gráficos sugieren
Sólo hay 16 casos completos de elecciones de medio término para el SPX; solo 5 de "pérdida de la trifecta", 3 de "mantenimiento de la trifecta". Hay aún menos ejemplos para FX y factores cuantitativos. Las rutas medianas ayudan a formar un criterio inicial, pero no justifican apuestas mecánicas. Riesgo 2: Un gobierno dividido no puede limitar el poder ejecutivo
Incluso con un Congreso dividido, aranceles, comercio y geopolítica pueden avanzar por vía ejecutiva.EUR, CAD y MXN pueden registrar volatilidad mucho mayor de la prevista históricamente. Riesgo 3: El techo de deuda puede generar riesgo fiscal en sentido contrario
Un gobierno dividido suele favorecer bonos, pero si la negociación del techo de deuda el próximo año es inusualmente dura,el mercado puede empezar a descontar conflictos fiscales, cierre de gobierno y reasignaciones, en vez de "menos estímulo". Si las expectativas azules de política se extienden hasta 2028, los impuestos empresariales y la construcción de centros de datos y AI serán variables de valoración a largo plazo.
8. En mi opinión, el ciclo electoral debe ser una variable secundaria de gestión de riesgos
Para mí, es como añadir otro reloj a la gestión de posiciones. Me recuerda que, en las próximas semanas, el mercado pasa de una situación común a una ventana de eventos, y que la relación riesgo/beneficio de seguir activos de riesgo puede empezar a empeorar.
Primero, mi modelo sigue determinando la exposición; el ciclo electoral solo aporta contexto. Si hay una corrección de T-55 a T-30, no liquidaré por razones emocionales sobre reglas históricas; pero tampoco tengo por qué perseguir subidas en una fase donde la prima de riesgo ya puede estar creciendo.
Segundo, no presupongo que la pos-elección será alcista, sino que esperaré tres confirmaciones: que la volatilidad implícita haya tocado techo y retrocedido, que la amplitud de mercado mejore, y que los rendimientos a 10 años bajen tras confirmarse el gobierno dividido. Si sólo unas pocas grandes suben el índice, pero los largos siguen subiendo, ese "alivio postelectoral" no es sano.
Tercero, si la rotación post-electoral se parece a la historia, me centraré más en tecnología e industria respaldadas por ingresos y flujo de caja, y no en defensivos como el único refugio del año. Quality puede ser útil para atravesar la ventana previa, pero no necesariamente será el ganador postelectoral.
Por tanto, las elecciones de medio término no son una señal de trading independiente. La forma correcta de usarlas es crear escenarios y luego verificar con precios, volatilidad, tasas y amplitud de mercado. Lo que realmente merece ser negociado no es un voto, sino la formación, pico y disipación de la prima de riesgo.