La plata se encamina a una segunda caída consecutiva; la situación en Medio Oriente y el FOMC son variables clave
El viernes (24 de julio) durante la sesión asiática,
La escalada del conflicto en Medio Oriente — con los hutíes atacando petroleros saudíes en el Mar Rojo, el ejército estadounidense bombardeando objetivos en Irán por decimotercera noche consecutiva, y Trump prometiendo un "castigo militar significativo" — provee un soporte de demanda de refugio para la plata debido al riesgo geopolítico.
Sin embargo, este mismo conflicto está impulsando los precios del petróleo, reforzando las expectativas de subida de tasas por parte de la Reserva Federal. CME FedWatch muestra que la probabilidad de una subida de tasas en julio aumentó a 35,8%, y en septiembre hasta un 82,1%. Entre la demanda de refugio por el riesgo geopolítico y la presión de las tasas de interés, la plata busca un difícil equilibrio.
El riesgo geopolítico sigue escalando
La situación en Medio Oriente se ha deteriorado en las últimas dos semanas, generando compras de refugio en la plata. Los hutíes atacaron dos petroleros saudíes en el Mar Rojo, siendo la primera vez que el grupo apunta directamente a buques en esa zona. En respuesta, el ejército de EE.UU. ha bombardeado objetivos en Irán por trece noches consecutivas. Trump advirtió que, si los ataques continúan, impondrá "castigos militares significativos" tanto a los hutíes como a Irán, y reveló estar cerca de decidir una acción militar "masiva y sin precedentes" contra Irán.
El impacto de este entorno geopolítico en la plata requiere un análisis detallado: en comparación con el oro, la plata tiene menores cualidades de refugio — su naturaleza como metal industrial la expone tanto a compras por refugio (positivo) como a preocupaciones sobre el crecimiento económico (negativo) durante estos riesgos. Eso explica por qué la plata ha tenido un rendimiento inferior al oro en esta ronda de conflicto en Medio Oriente.
Actualmente, la demanda de refugio en plata proviene principalmente de inversores institucionales que buscan activos reales al salir del mercado accionario. Si el riesgo geopolítico escala hasta una confrontación total, la capacidad de refugio de la plata podría ser revaluada — y su precio podría superar los 60 dólares/onza. Pero hasta entonces, el soporte generado por la demanda de refugio sigue siendo limitado.
La "espada de Damocles" de las expectativas de subida de tasas
El principal viento en contra macroeconómico para la plata hoy es el aumento de las expectativas de subida de tasas por parte de la Reserva Federal. Los precios del petróleo, impulsados por el riesgo geopolítico, han superado los 100 dólares/barril, aumentando las preocupaciones inflacionarias. El CME FedWatch indica: una probabilidad de 35,8% para una subida de 25 puntos básicos en julio, y un 82,1% para al menos 25 puntos básicos en septiembre.
Las expectativas de subida de tasas presionan a la plata por dos vías:
El efecto combinado de estas dos vías explica en gran parte la caída de más del 4% de la plata registrada el jueves. Aunque el viernes mostró un leve rebote, el espacio para alzas seguirá limitado hasta que las expectativas de subida de tasas se enfríen.
El "dilema" de la plata
La plata se encuentra actualmente en un típico tira y afloja entre compradores y vendedores, ambos con cadenas lógicas completas, con el mercado esperando un catalizador de dirección.
Lógica principal de los alcistas:
El conflicto en Medio Oriente sigue escalando y las primas de riesgo geopolítico son difíciles de disipar;
Con el petróleo por encima de 100 dólares/barril, las expectativas inflacionarias globales aumentan y la demanda de plata como activo antiinflacionario crece;
Si el conflicto escala a una confrontación total, las compras por refugio pueden surgir de manera explosiva, llevando el precio por encima de 60 dólares/onza.
Lógica principal de los bajistas:
Las expectativas de subida por parte de la Fed siguen aumentando y las tasas reales presionan a los activos sin intereses;
La fortaleza del dólar ejerce presión directa sobre la plata;
El repunte previo de la plata ya ha incorporado una gran prima geopolítica, por lo que cualquier señal de distensión podría provocar toma de beneficios.
El equilibrio entre alcistas y bajistas depende de dos variables: si la situación en Medio Oriente sigue deteriorándose, o si se produce una distensión; y si la Fed transmite señales hawkish o dovish en su reunión FOMC. Hasta que estas variables se esclarezcan, es probable que la plata fluctúe entre 55 y 60 dólares/onza.
A nivel técnico, el MACD está debajo del eje cero, el DIFF por encima del DEA, el histograma rojo muestra un volumen débil, indicando solo una corrección técnica en una tendencia bajista, con poca fuerza en la recuperación alcista; el RSI en 41,29, por debajo de la línea de 50, aunque fuera de zona de sobreventa, muestra insuficiente impulso de compras, poniendo en duda la sostenibilidad del rebote.
Dos variables determinarán el rumbo de ruptura de la plata
En el corto plazo, se espera que la plata fluctúe entre 55 y 60 dólares/onza, y la dirección dependerá de dos variables:
La evolución del conflicto en Medio Oriente — si escala a confrontación total, la plata podría superar los 60 dólares y avanzar hacia 62-65; si se da algún indicio de distensión, podría retroceder hacia 55-56 dólares.
La señal política de la reunión FOMC — si la Fed transmite un mensaje hawkish (como sugerir una subida en septiembre), la plata enfrentará mayor presión bajista; si resulta menos hawkish de lo esperado, la plata podría ganar respiro.
Hasta que estas dos variables se clarifiquen, será difícil romper el "tira y afloja" de la plata. Para los traders, 57,60 dólares es la línea divisoria de corto plazo: mantener ese nivel favorece a los alcistas, perderlo favorece a los bajistas. Pero en marcos temporales mayores, la dirección mediana de la plata aún depende de mayor claridad sobre la política de la Fed y el conflicto en Medio Oriente.
Editor responsable: Zhu Henan
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