En la víspera del informe financiero, Intel (INTC.US) anuncia despidos focalizados en su departamento de centros de datos más activo para "reducir costos y aumentar la eficiencia"
El gigante de chips Intel (INTC.US) ha iniciado una nueva ronda de acciones para optimizar costos.
Según Argentinian Financial News APP, el gigante de los chips Intel (INTC.US) ha iniciado una nueva ronda de optimización de costos. El lunes, Intel notificó formalmente a los empleados de su departamento de centros de datos que la empresa planea realizar una nueva ronda de despidos en ese sector. Esta acción se ejecuta luego de los importantes recortes realizados en 2024 y 2025, marcando otra vez el “gran tijeretazo” en Intel.
Respecto a estos despidos, Intel emitió una declaración oficial: “Como parte de nuestra amplia estrategia para convertirnos en una empresa más enfocada y eficiente, el departamento de centros de datos está ajustando su estructura organizativa para asegurar que cuente con los roles y habilidades adecuados, sentando así las bases para el éxito sostenible de nuestro negocio.”
La compañía expresó que esta reestructuración se espera que agilice y simplifique las operaciones, y enfatizó que los despidos no afectarán su compromiso con los productos ni la hoja de ruta de desarrollo establecida. Además, la declaración promete respeto por todos los empleados afectados y asegura que recibirán recursos necesarios durante el periodo de transición.
Resulta algo contradictorio que el departamento de centros de datos y de inteligencia artificial (AI), objetivo de los recortes, sea actualmente el principal motor de recuperación en la performance reciente de Intel. Según datos financieros, para el primer trimestre de 2026, la facturación de este segmento alcanzó los 5.050 millones de dólares, un incremento interanual del 22%.
Intel tiene previsto publicar el informe de resultados del segundo trimestre este jueves (23 de julio) tras el cierre del mercado estadounidense, y las expectativas del mercado son bastante optimistas. Los analistas generalmente anticipan que el beneficio ajustado por acción llegará a 0,22 dólares, con ingresos de 14.450 millones de dólares, lo que contrasta de manera notable con las pérdidas por acción de 0,10 dólares e ingresos de 12.860 millones en el mismo periodo del año anterior, logrando así una reversión significativa.
Reducción del personal durante cuatro años: cerca del 40%, gran simplificación de la jerarquía
Estos despidos son una continuación del plan de reducción de Intel de largo plazo. El actual CEO, Chen Liwu, tras asumir el cargo en marzo de 2025 reemplazando a Pat Gelsinger, propuso un plan global de despidos del 15%. Hasta ahora, solo en Estados Unidos se han eliminado más de 5.000 puestos, concentrándose principalmente en California, Oregón, Arizona y Texas, y la mayoría de estos despidos se completaron en 2025.
En una visión de más largo plazo, la plantilla global de Intel ha caído de cerca de 132.000 empleados en 2022 a unos 81.000 actualmente, disminuyendo casi un 40% en cuatro años. Este descenso incluye despidos directos y la pérdida de personal asociada a la desinversión de algunos negocios.
Chen Liwu había declarado que Intel necesita reducir los niveles de gestión para que la empresa pueda tomar decisiones más rápidamente y acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías.
A pesar de las noticias de despidos, Wall Street ha valorado positivamente el camino de reforma de Intel. En el último año, el precio de la acción de Intel ha subido de unos 23 dólares hasta superar el 300% de incremento acumulado; aunque su cotización actual es inferior al pico de 142 dólares alcanzado brevemente el mes pasado, sigue en un nivel muy alto. Los inversores suelen apostar a que los sistemas de AI generarán una gran demanda por los microprocesadores de Intel y esperan que Apple (AAPL.US) y otras grandes tecnológicas externalicen la producción de chips en el futuro. Se sabe que Intel ya ha conseguido pedidos de diseños 18A y 14A de empresas punteras como AMD (AMD.US), Nvidia (NVDA.US), Microsoft (MSFT.US), Micron (MU.US), OpenAI, Meta (META.US), entre otras.
No obstante, tras la euforia del capital, el dolor sectorial regional no puede ignorarse. Siendo Oregón la mayor base de producción de Intel, el impacto allí ha sido especialmente marcado. La plantilla local de Intel pasó de unos 23.000 trabajadores en 2024 a aproximadamente 16.000 actualmente. Esto provocó que el número de empleados en el sector semiconductores del estado cayera al nivel más bajo en 30 años. Una nueva investigación encargada por la agencia de desarrollo económico de Oregón advierte que, si el gobierno estatal no cultiva nuevas empresas ni crea canales sólidos de talentos, Oregón podría volverse “insignificante” en la industria global de semiconductores.
Ampliando la mirada al sector en general, la ola de “reducción de costos y mejora de eficiencia” en la industria tecnológica está lejos de terminar. Según datos de Layoffs.fyi, desde el inicio de 2026, la industria tech ya suma 121.326 despidos, cifra que casi iguala los 122.606 despidos de todo 2025. Evidentemente, mientras se da la bienvenida a la era de la AI, tanto gigantes como startups continúan atravesando el dolor de la reestructuración estructural.
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