Goldman Sachs cubre por primera vez a Space X: un gigante que integra verticalmente y conecta tres mercados de un billón de dólares cada uno
Goldman Sachs cubre por primera vez SpaceX con una calificación de “compra”, definiéndola como un gigante de infraestructura que, a través de la integración vertical, abarca los tres sectores principales: lanzamientos espaciales, internet satelital e inteligencia artificial. El precio objetivo es de 205 dólares, con un potencial de subida de aproximadamente 27% y una relación de riesgo-recompensa de 2:1.
Según Tronco de Viento Trading Desk, el equipo liderado por el analista de Goldman Sachs, Eric Sheridan, publicó el 7 de julio un informe que señala que SpaceX ha evolucionado de ser un fabricante espacial puro a una plataforma de “infraestructura como servicio”. Los tres segmentos principales —Espacio (Space), Conectividad (Connectivity) e Inteligencia Artificial (AI)— tienen un mercado potencial combinado de hasta 28,5 billones de dólares.
Goldman Sachs estima que los ingresos totales de la compañía aumentarán de 18.700 millones de dólares en 2025 a 474.300 millones de dólares en 2030, con un crecimiento compuesto del 91% en cinco años, y que el margen de beneficio operativo GAAP mejorará significativamente, pasando de un -13,9% en 2025 a un 50,1% en 2030.
El impacto directo de este reporte en el mercado es que: proporciona a SpaceX un marco sistemático de valoración y clarifica los tres principales debates de inversión — tamaño del mercado direccionable, trayectoria de crecimiento de ingresos y el camino hacia la expansión de los márgenes de beneficios. Goldman Sachs advierte también que la compañía necesitará recaudar unos 270.000 millones de dólares de capital de deuda entre 2026 y 2030, y que el flujo de caja libre seguirá siendo negativo hasta 2030, lo que supone un riesgo importante de volatilidad en el precio de las acciones.
De fabricante de cohetes a plataforma de infraestructura
La principal fortaleza competitiva de SpaceX radica en la integración vertical. Mediante inversiones orgánicas y la fusión con xAI (adquirida en febrero de 2026 por unos 250.000 millones de dólares), la compañía transformó su perfil de fabricante espacial a proveedor de servicios de infraestructura que cubre toda la cadena de suministros.
En el segmento espacial, SpaceX reduce el costo por kilogramo de entrada en órbita a niveles inalcanzables para la competencia al eliminar ganancias de terceros. Falcon 9 ha realizado 658 misiones desde su primer vuelo en 2010, con una tasa de éxito superior al 99%, lo que representa una reducción de más del 85% respecto al promedio del sector. Goldman Sachs estima que, con la comercialización total de Starship, el costo por kilogramo de lanzamiento caerá a 183 dólares en 2030, lo que supone un descuento del 99,1% respecto al objetivo de largo plazo de SpaceX.
En el segmento de conectividad el servicio de internet satelital Starlink ya es la principal fuente de flujo de caja a mediano plazo. Goldman Sachs considera que el capital generado servirá como apoyo financiero para la exploración espacial y la expansión de la unidad de AI.
En el segmento AI, SpaceX, mediante la adquisición de xAI (incluido el modelo Grok y la plataforma X) y la compra en proceso de Anysphere (“Cursor”), ha construido una cadena completa de infraestructura de computación y modelos avanzados de AI. Goldman Sachs destaca que la rápida expansión de capacidad computacional terrestre, a un costo mucho más bajo que el promedio del sector, sorprende a los analistas, atribuido también a la integración vertical y el enfoque de desarrollo interno.
Espacio: Soberanía de lanzamiento y barreras de costos
Goldman Sachs califica el rol de SpaceX en lanzamientos espaciales como “dominante”. Desde 2023, SpaceX asumió más del 80% de las misiones globales de transporte de carga a órbita. En el mercado de lanzamientos comerciales externos, la compañía mantiene más del 50% de cuota desde 2015.
Starship es el factor clave en este segmento. Este cohete totalmente reutilizable de dos etapas supera las 100 toneladas de carga a órbita baja, más de cuatro veces que Falcon 9. Hasta la fecha del reporte, Starship ha completado 12 lanzamientos de prueba; Goldman Sachs prevé que logrará la comercialización en los próximos trimestres.
Goldman Sachs predice que el número total de lanzamientos de SpaceX crecerá de 165 en 2025 a 2.808 en 2030, la mayoría para los negocios internos (Starlink y despliegue de computación en órbita). En lanzamientos comerciales externos, Goldman Sachs asume unas 50 misiones Falcon 9 por año entre 2027 y 2030, incorporando progresivamente lanzamientos externos de Starship.
Los ingresos del segmento espacial se prevén que pasen de 4.100 millones de dólares en 2025 a 8.300 millones en 2030, con un crecimiento compuesto del 15%. El margen operativo GAAP mejora de un -16,1% en 2025 a un 15,8% en 2027, pero por la depreciación vinculada a la infraestructura de Starship, caerá a 7,3% en 2030.
En términos regulatorios, Goldman Sachs señala que el límite anual aprobado para lanzamientos de Starship es de 145 (entre Starbase, Kennedy Space Center y Cabo Cañaveral), aunque actualmente todos los lanzamientos se concentran en Starbase, con un límite efectivo de 25 por año. Se espera que para 2027, SpaceX supere esa cifra, requiriendo la construcción de nuevos sitios de lanzamiento o una nueva ronda de aprobación por la FAA.
Conectividad: El crecimiento y monetización de Starlink
El segmento de conectividad es la unidad de negocio más madura de SpaceX y la principal fuente de beneficios a mediano plazo según Goldman Sachs. Se estima que los ingresos del segmento aumentarán de 11.400 millones de dólares en 2025 a 246.900 millones en 2031, con una tasa compuesta del 69% en cinco años.
En el negocio de banda ancha (Starlink Broadband), Goldman Sachs espera que los usuarios pagos de Starlink crezcan de 8,9 millones a finales de 2025 a 130,3 millones a finales de 2031, con una tasa compuesta del 50%, elevando la cuota del mercado global de banda ancha de 0,7% a 8,5%. Los motores de crecimiento son dos: la penetración sostenida en mercados desarrollados (EE.UU., Canadá, Europa occidental, Australia y Nueva Zelanda), con una cuota del 14,7% en 2031; y la rápida expansión en mercados emergentes, alcanzando el 6,7% para ese año.
Al mismo tiempo, Goldman Sachs prevé que el ARPU mensual de banda ancha Starlink caerá alrededor del 10% anual, de 60,37 dólares en 2026 a 38,42 dólares en 2031, debido principalmente a la inclinación geográfica hacia zonas menos rentables y a la estrategia de SpaceX de reducir precios para aumentar escala de usuarios.
En el negocio móvil (Starlink Mobile), Goldman Sachs proyecta que el número de dispositivos conectados crecerá de 7 millones en 2025 a 239,7 millones en 2031, con una tasa compuesta del 76%. A partir de 2028, SpaceX planea lanzar servicios móviles directos al consumidor (DTC), cuyo ARPU será mucho mayor que el actual modelo DTD (directo al dispositivo). Además, SpaceX firmó un acuerdo en 2025 con EchoStar para la adquisición de 65 MHz de espectro en EE.UU. y licencias satelitales globales por unos 19.600 millones de dólares (en efectivo y acciones combinadas), a completarse en noviembre de 2027, que sustentará el negocio móvil DTC.
El margen operativo GAAP del segmento de conectividad se estima que suba del 38,8% en 2025 al 54,1% en 2031, beneficioso por el efecto de apalancamiento de costos fijos y la reducción de costos unitarios a medida que se expande la constelación de satélites.
AI: De computación terrestre a data centers en órbita
El segmento AI es el de mayor flexibilidad y mayor incertidumbre en el marco de valoración de Goldman Sachs. Se prevé que los ingresos este segmento pasen de 15.600 millones de dólares en 2026 a 589.200 millones en 2031, con un crecimiento compuesto del 107% en cinco años.
La escala de computación es el principal motor. SpaceX opera actualmente COLOSSUS I (0,21 GW, con unos 100.000 Nvidia H100 GPU) y COLOSSUS II (0,43 GW, con unos 110.000 GB200 y GB300 GPU). Goldman Sachs estima que la capacidad total de computación crecerá de unos 2 GW a finales de 2026 a 36 GW a finales de 2030, introduciendo computación satelital desde 2029 (8,5 GW) y expandiéndola a 26 GW en 2030.
Camino de monetización: Goldman Sachs divide la monetización de computación en tres categorías: inferencia (Inference, estándar 2.000 millones de dólares/GW), hosting (Hosting, estándar 1.000 millones/GW) y entrenamiento interno (Training, sin monetización directa). Entre 2027 y 2030, se espera que la tasa promedio de monetización esté entre 1.000 y 1.500 millones de dólares/GW. Vale destacar que SpaceX firmó acuerdos de hosting con Alphabet, Anthropic y Reflection AI, con precios superiores a lo habitual (25-30 millones de dólares/GW o más), evidenciando la escasez de computación en el mercado mundial.
Terafab es otro factor clave. Este proyecto de integración vertical de chips AI, en colaboración con Tesla, busca diseñar, fabricar y desplegar chips de AI, reduciendo la dependencia de terceros (especialmente GPU de Nvidia). Goldman Sachs asume que SpaceX invertirá unos 120.000 millones en Terafab en los próximos cinco años, la mayoría entre 2027 y 2029.
Negocio publicitario: Goldman Sachs prevé que los ingresos por publicidad en X y Grok crecerán de 2.600 millones en 2026 a 36.300 millones en 2031, con una tasa compuesta del 70%, elevando la cuota global del mercado (excluyendo China) de 0,4% en 2026 a 2,3% en 2030.
El margen operativo GAAP del segmento AI se espera que salte de un -1,8% en 2027 a un 43,7% en 2028, llegando al 62,4% en 2031, con una mejora anual de unos 1.700 puntos base.
Suma por segmentos, descontando al presente
Goldman Sachs utiliza el método SOTP (suma por segmentos), asignando múltiplos separados para los datos proyectados de 2029 de los tres negocios y descontando al presente a una tasa del 12%.
En detalle: el segmento espacial aplica un múltiplo EV/ventas de 15,0x (para ventas proyectadas de 7.900 millones en 2029, valor empresarial de 118.100 millones); el segmento de conectividad, un múltiplo EV/EBIT de 24,0x (para EBIT GAAP proyectado de 39.400 millones en 2029, valor empresarial de 946.400 millones); y el segmento de AI, un múltiplo EV/EBIT de 28,0x (para EBIT GAAP de 81.400 millones en 2029, valor empresarial de 2,278 billones). La suma total de valor empresarial proyectado en 2029 es de unos 3,343 billones de dólares, cuyo valor descontado resulta en un precio objetivo de 205 dólares.
En los análisis de escenario, el precio objetivo en el caso bajista es de 95 dólares (una caída del 41% respecto al actual), y en el caso alcista de 295 dólares (una suba del 82%).
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