Puntos principales
- Goldman Sachs predice que, debido a la alta demanda de los bancos centrales, el oro alcanzará los 4.900 dólares por onza antes de fin de año.
- Los bancos centrales compran 50 toneladas de oro por mes, un aumento del 300% sobre los niveles previos a 2022, para protegerse de los riesgos geopolíticos.
- La pausa en las subidas de tasas de interés de la Reserva Federal y la preocupación por la depreciación fiscal han impulsado la compra por parte de inversores institucionales y privados.
Analistas consideran que el oro mostró mayor volatilidad esta semana y se espera que continúe subiendo durante este año impulsado por la demanda estructural.
Lina Thomas, analista sénior de materias primas de Goldman Sachs Research, y Daan Struyven, codirector global de investigación de materias primas, prevén que este metal precioso suba hasta los 4.900 dólares por onza antes de fin de año, debido al aumento de la demanda de los bancos centrales.
Los analistas proyectan que la demanda de diversificación de reservas y la reducción de las expectativas de suba de tasas en EE.UU. contribuirán a este aumento de precios.
“Seguimos observando que la acumulación de oro por parte de bancos centrales se mantiene en niveles elevados como una tendencia de varios años, ya que los bancos centrales diversifican sus reservas para protegerse de riesgos geopolíticos y financieros, lo que concuerda con la evidencia de encuestas recientes,” afirmaron Thomas y Struyven.
Prevén que este año los bancos centrales compren 50 toneladas de oro al mes. Esto representa un aumento de casi el 300% sobre las 17 toneladas mensuales previas a 2022, remarcando la relevancia del metal precioso en el actual contexto geopolítico y económico.
En junio, Goldman Sachs observó que los bancos centrales compraron, en promedio, 100 toneladas de oro, notablemente más que las 66 toneladas de mayo.
Goldman Sachs destacó que esperan que“la resistencia relacionada con la Reserva Federal siga disminuyendo, ya que nuestros economistas anticipan que la tendencia de menor inflación permitirá que la Fed mantenga las tasas sin cambios este año.” Esto significa que, en un entorno de tasas estables, los inversores se sentirán atraídos por el oro, ya que este metal suele desempeñarse bien en estos escenarios.
El relato de la llamada “operación de depreciación” también se ve como un factor de mediano plazo que podría empujar al oro por encima del nivel previsto.
“La proporción de oro en las carteras privadas sigue siendo baja y los recientes desarrollos geopolíticos—incluyendo Irán y tensiones más amplias—podrían acelerar una diversificación por parte de inversores privados, más allá de los bancos centrales, incluso influyendo en la percepción sobre la sostenibilidad fiscal de Occidente,” resumieron los analistas.
