¡Sube, sube, sube! ¡De la noche a la mañana, todo cambió!
Fuente: Círculo de Inteligencia de Wall Street
El mercado global extendió su tendencia alcista el viernes, volviendo a traer sonrisas:
- Las bolsas de Asia-Pacífico subieron en su totalidad, la bolsa de Corea experimentó un fuerte repunte, las bolsas europeas marcaron nuevos máximos históricos y los futuros estadounidenses subieron ligeramente — el capital vuelve a abrazar los activos de riesgo;
- El precio del oro subió por tercer día consecutivo, cerrando en el nivel más alto de las últimas dos semanas;
- El índice del dólar bajó ligeramente, manteniéndose aún por debajo del nivel 101;
- El precio del petróleo rebotó levemente, con el crudo estadounidense por debajo de los 70 dólares.
Primero, continúa el modelo de “dólar a la baja, todo sube”; el mercado está soltando el “miedo a la subida de tasas” previo al dato de empleo y actualmente estima que la probabilidad de que la Fed suba tasas en septiembre es de aproximadamente 45% (ya menos de 50%). Por ahora el mercado elige “el sabor dulce de un empleo débil”, en vez de “el sabor amargo”. El capital ahora prefiere operar; el dólar se debilita, la probabilidad de subida de tasas baja y la presión de liquidez global se alivia. Si la desaceleración del empleo implica riesgo de crecimiento, eso se verá la próxima semana.
Segundo, el repunte de la bolsa coreana es importante para los mercados internacionales, ya que indica que las liquidaciones forzadas y ventas mecánicas a corto plazo no se están extendiendo más — aunque esto no significa que el riesgo de AI ya se resolvió, solo que la primera ola de desapalancamiento logró detener la hemorragia; el mercado pasó del pánico extremo a la volatilidad normal. Se detuvo el sangrado, pero la herida sigue.
Tercero, lo que realmente definirá el próximo paso es si el CPI acompaña la baja del dato de empleo. Si el CPI también baja, el mercado seguirá apostando a que la Fed no subirá tasas; si el CPI está más caliente, el mercado volverá a caer en el caos de “empleo débil pero inflación alta”.
Si el CPI sigue bajando, el mercado creerá que un empleo débil no es algo negativo, sino una razón para que la Fed no suba tasas. El dólar seguirá débil, el oro será fuerte y las bolsas globales seguirán beneficiándose. Si el CPI resulta más alto, el mercado enfrentará el escenario más difícil de operar: empleo débil pero inflación persistente, es decir, “crecimiento se deteriora, políticas no pueden relajarse”. En esta situación, el dólar podría repuntar, el rendimiento de los bonos estadounidenses volvería a subir y las bolsas pasarían de la recuperación actual a una prueba de presión.
El mercado aún no es completamente optimista, solo está aprovechando el retroceso del dólar para tomar aire.
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